The Franchise Contract under the Civil and Commercial Code

Published 14 December 2015

On August 1, 2015, the Civil and Commercial Code (hereinafter “CCC”) entered into force, introducing specific legal regulation on the franchise contract from Sections 1512 to 1524.

The CCC provides a legal definition of the franchise contract establishing that it is performed when one party – the franchisor – grants another party – the franchisee – the right to use a special system designed to sell certain goods or services under the trade name of the first one against direct or indirect benefit of the latter.

Regarding the main obligations of the parties to the franchising contract, the CCC establishes that the franchisor must provide economic and financial information on the previous evolution of the system offered to the franchisee as well as technical knowledge and continuous marketing advice. In the event that the franchising includes the provision of goods or services by the franchisor or third parties, it must be ensured that it will be in adequate quantities and at reasonable prices, in accordance with local and international customs. In addition, the recent legislation provides that the franchisor must be the exclusive owner of all intellectual property rights or be entitled to use and transfer them under the terms of the franchising contract, which should be internationally protected. Finally, in order to ensure franchisee’s independence, the franchisor shall not have any kind of shares in the other party’s company.

In connection with the franchisee’s contractual duties, he must effectively develop the franchised activity complying with the technical instructions of the franchisor and, in turn, provide any information on its development, facilitating inspections from the other party. Moreover, the franchisee shall refrain from acting against the prestige or identification of the system subject of the franchise as well as avoid disclosing confidential information about technical knowledge provided by the franchisor.

According to the CCC, the parties must comply with a duty of exclusiveness, unless they decide to restrict or remove it from the franchise contract. Otherwise, the franchisee is unable to perform competitive activities against the interests contemplated in the contract, and the franchisor is forbidden to authorize the operation of another franchised system in the exclusive practice area of the franchisee unless it is expressly authorized.

Moreover, unless otherwise agreed, the CCC establishes that the franchisee shall not assign his contractual position or his non-economic rights to a third party. However, this provision does not apply to franchisees that act as wholesalers, in the event they intended to grant sub-franchises authorized by the franchisor. Regarding products or services contained in the franchise, the franchisor shall not sell them directly to third parties.

Regarding forbidden clauses in the franchise agreement, the CCC incorporates some clauses, including the following: (i) prohibiting the franchisee to meet and network with other franchisees; (ii) forbidding the franchisee to acquire goods under franchise from other local franchisees who meet the contractual characteristics and qualities set by the franchisor; (iii) denying the right of the franchisee to justifiably challenge the fulfillment of the franchisor’s obligations in connection with intellectual property rights and the independence of the franchisee.

With regard to liability, the franchisee and franchisor are independent parties, since there is no employment relationship between each other. Consequently, the franchisor is not liable for the obligations of his counterpart, nor franchisee’s workers could bring labor claims against the franchisor except in the case of any labor fraud. As regards the system subject of the franchise contract, the franchisor is not responsible for its profitability although he is responsible for the defects that shall cause actual harm to the franchisee, except for the latter’s negligence.

As for the extension of the franchise contract, the national legislation states that it can not be set for less than four years except in special cases, such as judicial recesses and congresses where the parties are allowed to reduce the franchise term for a shorter period. If, after the contract termination, the parties still perform their obligations, it is presumed that it have been impliedly extended for two more years, except complaint of the parties with a notice of thirty days in advance. When that extension expires, the franchise becomes an undetermined term contract.

In order to conclude with this analysis, it is important to mention what the CCC provides regarding franchise’s termination. The franchise contract terminates upon death or incapacity of either party. In the particular case of three-year-term agreements (e.g. judicial recesses and congresses, as previously mentioned), the law establishes that it automatically terminates upon the contractual deadline. In all other cases, the CCC prohibits the unilateral termination of the contract before the due date. However, after the expiration of the original term any party is allowed to terminate the contractual relationship without expression of cause, although they shall give prior notice to the other party in accordance with the formal requirements established by the CCC.

El Contrato de Franquicia en el Código Civil y Comercial

El 1 de agosto de 2015 entró en vigor el Código Civil y Comercial (de aquí en adelante “CCC”), el cual incorpora normas específicas que rigen el contrato de franquicia (artículos 1512 a 1524).

El CCC define el contrato de franquicia como aquel mediante el cual una parte – el franquiciante – garantiza a otra – el franquiciado – el derecho a utilizar un sistema especial diseñado para vender determinados productos o servicios bajo el nombre comercial o marca del primero, recibiendo el segundo una remuneración a cambio.

Respecto de las principales obligaciones de las partes, el CCC establece que el franquiciante debe proveer al franquiciado de toda información económica y financiera sobre la evolución y desarrollo del sistema contratado, al igual que debe brindarle constantemente información técnica y asistencia de mercado para poder obrar conforme a lo pactado. En el caso que el contrato de franquicia incluyese la entrega de bienes o servicios por parte del franquiciante o terceros, también debe asegurarse al franquiciado que la misma será realizada en cantidades adecuadas y con precios razonables de acuerdo a los usos y costumbres nacionales e internacionales. Además, la reciente legislación estipula que el franquiciante debe ser propietario de todos los derechos intelectuales vinculados al contrato, o bien contar con el derecho a utilizarlos y transferirlos mediante contrato de franquicia. Inclusive, dicha calidad debe ser asegurada internacionalmente. Finalmente, el franquiciante no podrá tener ninguna clase de participación accionaria en el negocio de la otra parte. Esto último ha sido pautado a los fines de fortalecer la independencia del franquiciado.

En relación a las obligaciones contractuales del franquiciado, aquel debe obrar conforme a las instrucciones técnicas del franquiciante y, a su vez, debe informarle sobre la evolución de sus actividades facilitando las inspecciones que se decidieran llevar a cabo. Asimismo el franquiciado debe abstenerse de conductas que pudieran afectar el prestigio o la identificación del sistema objeto de franquicia así como también de develar información técnica confidencial que le hubiera otorgado el franquiciante.

De acuerdo con el CCC, las partes se encuentran regidas por un deber de exclusividad, el cual puede ser limitado o suprimido por las partes. En caso de no manifestarse nada al respecto, el franquiciado no puede desempeñarse en otras unidades de franquicia competitivas así como se encuentra vedado al franquiciante autorizar otra unidad de franquicia en el territorio exclusivo del franquiciado salvo autorización expresa.

A su vez, salvo pacto en contrario, el CCC determina que el franquiciado no puede ceder su posición contractual ni sus derechos excepto los de contenido patrimonial. Sin embargo, esta disposición no rige para las franquicias mayoristas destinadas a otorgar subfranquicias autorizadas por el franquiciante). Respecto de la comercialización de productos o servicios contenidos en la franquicia, se prohíbe al franquiciante comercializarlos directamente con terceros.

En cuanto a las cláusulas prohibidas en el contrato de franquicia, el CCC estipula que son ineficaces aquellas cláusulas que prohíban al franquiciado: (i) reunirse o establecer vínculos con otros franquiciados; (ii) adquirir mercaderías comprendidas en la franquicia de otros franquiciados locales que respondan a las cualidades y características contractuales; (iii) cuestionar justificadamente el cumplimiento de obligaciones del franquiciante respecto de los derechos intelectuales y de independencia del franquiciado.

En materia de responsabilidad, el franquiciado y franquiciante son independientes, no existiendo una relación laboral entre ellos. En consecuencia, el franquiciante no responde por las obligaciones de su contraparte, así como tampoco los trabajadores dependientes del franquiciado podrían iniciar reclamos laborales contra el franquiciante salvo el caso de que hubiere fraude laboral. En lo que refiere al sistema otorgado mediante la franquicia, el franquiciante no responde por la rentabilidad del sistema pero si lo hará por los defectos del mismo que causaren un daño efectivo en el franquiciado, excepto por su negligencia grave o dolo.

En cuanto al plazo de extensión del contrato, el CCC determina que no podrá ser estipulado por un plazo menor a cuatro años excepto en casos especiales como ferias o congresos, circunstancia en que las partes podrán pactarlo por un período inferior. Si al vencimiento del contrato las partes continúan cumpliendo con sus prestaciones, se presume que el mismo ha sido prorrogado tácitamente por plazos sucesivos de un año salvo expresa denuncia de una de las partes con un preaviso de treinta (30) días. A la segunda renovación el contrato se transforma en uno por tiempo indeterminado.

Finalmente, el CCC establece que el contrato de franquicia se extingue por la muerte o incapacidad de cualquiera de las partes. A su vez, en el caso particular en que se establezca un plazo de duración por tres años en los casos de ferias o congresos de poca duración, la normativa determina que el mismo se extingue de pleno derecho en dicho término. Ahora bien, en los restantes casos se prohíbe la rescisión unilateral incausada durante la vigencia normal del contrato. Sin embargo, con posterioridad al vencimiento del plazo original se permite a cualquiera de las partes concluir con su vínculo contractual sin manifestación de causa, debiendo solamente cumplir con el deber de preavisar a la otra parte de acuerdo a los requisitos formales que establece el CCC.